21 agosto 2022

TECNICA PARA SALIR DEL BUCLE DE PENSAMIENTOS NEGATIVOS

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TECNICA PARA SALIR DEL BUCLE DE PENSAMIENTOS NEGATIVOS

Controlar las emociones es difícil, y más cuando entras en un bucle de pensamientos negativos. Por eso, aquí te dejo    algunas formas para que puedas salir del bucle.

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PENSAMIENTOS NEGATIVOS CONTROL EMOCIONES

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Cuando tenemos expectativas poco realistas es probable que tomemos decisiones erróneas y si las cosas no salen como esperábamos podemos entrar en un tipo de pensamiento circular, de juicios negativos, de culpas y de remordimientos que nos jugarán malas pasadas. Te explicamos cómo aprender a parar a tiempo el bucle emocional y físico manteniendo el equilibrio interior.

Todos alguna vez hemos pasado por una época en que nos hemos obsesionado con una idea que no deja de rondar en nuestra cabeza. Son ideas que a menudo vienen acompañadas de emociones potentes que parece que no podemos cambiar y que nos hacen estar preocupadas y tensas en extremo. Focalizamos nuestros sentidos en aquello que va mal y sentimos que no podremos salir nunca de ese estado. Nos quedamos en una especie de bucle que nos hace pensar que la vida no es agradable ni productiva, sin darnos cuenta que cuando los pensamientos se mueven como en bucle puedes llegar a sentirte excesivamente débil y cansada. De hecho, investigaciones llevadas a cabo por la Universidad de Saint Louis Missouri (EE UU) confirman que el enfado y la rabia que habitualmente sostienen los pensamientos obsesivos producen más síntomas físicos que la ansiedad o la depresión. Recuperar el rumbo de tu vida sin estos pensamientos reiterativos es posible. La clave pasa por aprender que estas reflexiones adictivas nunca son aleatorias, y que también pueden ser oportunidades extraordinarias para aprender a entenderte y a encontrar la ruta interna para alcanzar tu bienestar.

"¿Por qué a mí?"

Aferrarse a ciertas situaciones o personas nos impide tomar distancia y afrontar que las cosas pueden tomar rumbos inesperados. Es probable que entonces caigamos en preguntas trampa como “¿por qué me sucede esto a mí?”, sin darnos cuenta de que en el mismo instante en que ponemos el foco en que somos nosotros el problema, los sentimientos de indefensión se disparan y quedamos enredadas en conclusiones erróneas y dañinas. No en vano, en los últimos años, se ha llegado a demostrar que mantener la sensación de vivir en una injusticia constante durante un período prolongado tiene un efecto adverso en nuestra mente y eso acaba por afectarnos y por manifestarse en nuestra salud (lo somatizamos). Librarse de la tendencia a rumiar es posible y también lo es poner en marcha un proceso rápido de higiene mental para frenar la vorágine de ideas distorsionadas que acaban desconectándonos de nosotras mismas y de los demás. Te contamos cómo lograrlo.

Estrategias pare evitar el bucle de pensamientos negativos

Llenarse de actividad para no pensar en el dolor de una pérdida, en un fracaso laboral, en la soledad, en el abandono... No hace desaparecer la herida. De poco sirven las horas de lecturas, de gimnasio, de cafés con amigas y charlas. Porque los pensamientos repetitivos seguirán estando ahí. En lugar de ello decide cómo afrontarás tu vida a partir de eso que te pasó, antes de que todo ello desemboque en el malestar.

1. Escribe lo que te pasa

Hazlo con libertad, al menos durante 20 minutos. Todos tenemos creencias que se desencadenan ante la frustración. Si quieres ponte una alarma y no pares de escribir hasta que suene. Aunque parezca extraño, escribir ayuda a cambiar la narrativa. Cuando sucede algo que nos duele, a menudo revivimos el evento una y otra vez en nuestras cabezas, volviendo a enfriar el dolor. Este proceso se llama rumiación y en absoluto nos mueve hacia la curación y el crecimiento. Al pensar qué vas a escribir, también reflexionas desde otras perspectivas y esto te ayuda a obtener nuevos conocimientos sobre los nuevos desafíos y a repensar tus creencias, así como a explorar tus pensamientos y sentimientos más profundos.

2. Haz algo que te ayude a reparar tus emociones

Algo que te haga sentir bien, no importa si hace mucho que no lo haces. Puede ser ver a un viejo amigo, que te apetezca ir a nadar o a bailar... Reparar emociones es difícil porque la evolución nos ha dotado de la motivación psicológica para evitar ser abandonados por otros y la forma más fácil de boicotearnos cuando no lo logramos es huir, o bien devolver el golpe, o imaginar represalias, algo que está muy arraigado en la historia evolutiva.

3. Perdona y perdónate

La naturaleza dotó a la humanidad de venganza pero también de la capacidad para comprender y perdonar como herramientas para la resolución de conflictos. Sin embargo, la sola idea de pensar que debemos dar el brazo a torcer nos hace sentir incómodos. Probablemente porque no se tiene en cuenta que no es signo de debilidad sino que es eso lo que realmente nos hace humanos. Un sencillo truco es repetirte mentalmente que las cosas están bien tal y como están.

4. Rompe el círculo

Intenta no darle tanto poder a eso que estás pensando y que una y otra vez te lleva a recordar solo la parte negativa del problema o de una situación concreta. Cuando esos pensamientos se produzcan, utiliza un estímulo de corte. Por ejemplo, decirte: “¡Basta ya!”, y cambia de actividad, de espacio… Recuerda que vivir es aceptar que las cosas cambian y pretender que las cosas no cambien es más que ilusorio. Es como dejar de lado que uno cambia de forma de pensar, de ser, a medida que las experiencias se convierten en verdaderas oportunidades de aprendizaje. ¡Incluso nuestras propias células cambian!

5. Dale la vuelta a la experiencia

Una vez que ya hayas explorado el lado oscuro de una experiencia dolorosa, que te hayas impregnado de todos los sentimientos negativos que pasaron por tu mente, tienes una segunda opción: elegir contemplar algunos de los aspectos positivos de la nueva situación que ahora te toca afrontar. Por ejemplo, podrías reflexionar sobre cómo lo que ahora sientes te ha permitido sacar a la luz ciertas emociones que no habías expresado antes y que te ha servido para defender mejor tu punto de vista. O, por ejemplo, que no tener pareja te ha llevado a encontrar grupos de personas realmente interesantes o que tener más tiempo para ti te ha permitido involucrarte en asuntos sociales que realmente te permiten aportar algo especial de ti mismo a la sociedad y sentirte más reconfortado y pleno.

01 agosto 2022

LAS PERSONAS QUE CRITICAN

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LAS PERSONAS QUE CRITICAN

Hay personas que dan su opinión sobre ti, sobre tu vida y sobre tus decisiones, aunque nadie se la haya pedido. Suelen ser opiniones malintencionadas o carentes de todo criterio cuyo único objetivo es hacer daño, menospreciar y disfrutar del pesar ajeno.

Generalmente, es gente con baja autoestima que no se acepta a sí misma, por lo que difícilmente puede aceptar a los demás. Estas personas ponen etiquetas que reflejan la realidad de cómo se sienten ellas mismas, proyectando así sus dificultades emocionales.

Somos los únicos que podemos recorrer nuestro camino

Es probable que, si nos pudiésemos meter en el cuerpo y la mente de los demás, no nos atreviésemos a juzgar. No obstante, valdría la pena el ofrecimiento para poder valorar nuestra valentía. Sería una verdadera prueba de fuego.

24 julio 2022

TECNICA PARA SALIR DEL BUCLE DE PENSAMIENTOS NEGATIVOS

1.     DESARROLLO PERSONAL

TECNICA PARA SALIR DEL BUCLE DE PENSAMIENTOS NEGATIVOS

Controlar las emociones es difícil, y más cuando entras en un bucle de pensamientos negativos. Por eso, aquí te dejo    algunas formas para que puedas salir del bucle. 

PENSAMIENTOS NEGATIVOS CONTROL EMOCIONES


Cuan
do tenemos expectativas poco realistas es probable que tomemos decisiones erróneas y si las cosas no salen como esperábamos podemos entrar en un tipo de pensamiento circular, de juicios negativos, de culpas y de remordimientos que nos jugarán malas pasadas. Te explicamos cómo aprender a parar a tiempo el bucle emocional y físico manteniendo el equilibrio interior.

Todos alguna vez hemos pasado por una época en que nos hemos obsesionado con una idea que no deja de rondar en nuestra cabeza. Son ideas que a menudo vienen acompañadas de emociones potentes que parece que no podemos cambiar y que nos hacen estar preocupadas y tensas en extremo. Focalizamos nuestros sentidos en aquello que va mal y sentimos que no podremos salir nunca de ese estado. Nos quedamos en una especie de bucle que nos hace pensar que la vida no es agradable ni productiva, sin darnos cuenta que cuando los pensamientos se mueven como en bucle puedes llegar a sentirte excesivamente débil y cansada. De hecho, investigaciones llevadas a cabo por la Universidad de Saint Louis Missouri (EE UU) confirman que el enfado y la rabia que habitualmente sostienen los pensamientos obsesivos producen más síntomas físicos que la ansiedad o la depresión. Recuperar el rumbo de tu vida sin estos pensamientos reiterativos es posible. La clave pasa por aprender que estas reflexiones adictivas nunca son aleatorias, y que también pueden ser oportunidades extraordinarias para aprender a entenderte y a encontrar la ruta interna para alcanzar tu bienestar.

"¿Por qué a mí?"

Aferrarse a ciertas situaciones o personas nos impide tomar distancia y afrontar que las cosas pueden tomar rumbos inesperados. Es probable que entonces caigamos en preguntas trampa como “¿por qué me sucede esto a mí?”, sin darnos cuenta de que en el mismo instante en que ponemos el foco en que somos nosotros el problema, los sentimientos de indefensión se disparan y quedamos enredadas en conclusiones erróneas y dañinas. No en vano, en los últimos años, se ha llegado a demostrar que mantener la sensación de vivir en una injusticia constante durante un período prolongado tiene un efecto adverso en nuestra mente y eso acaba por afectarnos y por manifestarse en nuestra salud (lo somatizamos). Librarse de la tendencia a rumiar es posible y también lo es poner en marcha un proceso rápido de higiene mental para frenar la vorágine de ideas distorsionadas que acaban desconectándonos de nosotras mismas y de los demás. Te contamos cómo lograrlo.

Estrategias pare evitar el bucle de pensamientos negativos

Llenarse de actividad para no pensar en el dolor de una pérdida, en un fracaso laboral, en la soledad, en el abandono... No hace desaparecer la herida. De poco sirven las horas de lecturas, de gimnasio, de cafés con amigas y charlas. Porque los pensamientos repetitivos seguirán estando ahí. En lugar de ello decide cómo afrontarás tu vida a partir de eso que te pasó, antes de que todo ello desemboque en el malestar.

1. Escribe lo que te pasa

Hazlo con libertad, al menos durante 20 minutos. Todos tenemos creencias que se desencadenan ante la frustración. Si quieres ponte una alarma y no pares de escribir hasta que suene. Aunque parezca extraño, escribir ayuda a cambiar la narrativa. Cuando sucede algo que nos duele, a menudo revivimos el evento una y otra vez en nuestras cabezas, volviendo a enfriar el dolor. Este proceso se llama rumiación y en absoluto nos mueve hacia la curación y el crecimiento. Al pensar qué vas a escribir, también reflexionas desde otras perspectivas y esto te ayuda a obtener nuevos conocimientos sobre los nuevos desafíos y a repensar tus creencias, así como a explorar tus pensamientos y sentimientos más profundos.

2. Haz algo que te ayude a reparar tus emociones

Algo que te haga sentir bien, no importa si hace mucho que no lo haces. Puede ser ver a un viejo amigo, que te apetezca ir a nadar o a bailar... Reparar emociones es difícil porque la evolución nos ha dotado de la motivación psicológica para evitar ser abandonados por otros y la forma más fácil de boicotearnos cuando no lo logramos es huir, o bien devolver el golpe, o imaginar represalias, algo que está muy arraigado en la historia evolutiva.

3. Perdona y perdónate

La naturaleza dotó a la humanidad de venganza pero también de la capacidad para comprender y perdonar como herramientas para la resolución de conflictos. Sin embargo, la sola idea de pensar que debemos dar el brazo a torcer nos hace sentir incómodos. Probablemente porque no se tiene en cuenta que no es signo de debilidad sino que es eso lo que realmente nos hace humanos. Un sencillo truco es repetirte mentalmente que las cosas están bien tal y como están.

4. Rompe el círculo

Intenta no darle tanto poder a eso que estás pensando y que una y otra vez te lleva a recordar solo la parte negativa del problema o de una situación concreta. Cuando esos pensamientos se produzcan, utiliza un estímulo de corte. Por ejemplo, decirte: “¡Basta ya!”, y cambia de actividad, de espacio… Recuerda que vivir es aceptar que las cosas cambian y pretender que las cosas no cambien es más que ilusorio. Es como dejar de lado que uno cambia de forma de pensar, de ser, a medida que las experiencias se convierten en verdaderas oportunidades de aprendizaje. ¡Incluso nuestras propias células cambian!

5. Dale la vuelta a la experiencia

Una vez que ya hayas explorado el lado oscuro de una experiencia dolorosa, que te hayas impregnado de todos los sentimientos negativos que pasaron por tu mente, tienes una segunda opción: elegir contemplar algunos de los aspectos positivos de la nueva situación que ahora te toca afrontar. Por ejemplo, podrías reflexionar sobre cómo lo que ahora sientes te ha permitido sacar a la luz ciertas emociones que no habías expresado antes y que te ha servido para defender mejor tu punto de vista. O, por ejemplo, que no tener pareja te ha llevado a encontrar grupos de personas realmente interesantes o que tener más tiempo para ti te ha permitido involucrarte en asuntos sociales que realmente te permiten aportar algo especial de ti misma a la sociedad y sentirte más reconfortada y plena.

22 julio 2022


Gozar de una buena autoestima y de fuerza de motivación 
que puedan guiar nuestra vida hacia un propósito  queresulta esencial para tener una vida más feliz.

11 junio 2022

CONECTAR CON LOS DEMÁS DE FORMA MAS EFECTIVA!

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 ¡CONECTAR CON LOS DEMÁS DE FORMA  MAS EFECTIVA!



Conectar con los demás puede ser una experiencia muy positiva y gratificante. De hecho, un estudio realizado en la Universidad de York reveló que sentir que tenemos cosas en común con los demás y saber que les importamos tiene un efecto beneficioso para nuestra salud mental. Sin embargo, establecer ese vínculo especial que une a dos personas no siempre es sencillo.

Las  claves para conectar con los demás

Para conectar con las personas, el primer paso es desnudarse, metafóricamente. O sea, es importante ser conscientes de que normalmente nos relacionamos desde nuestros prejuicios y estereotipos, los cuales a menudo se convierten en una barrera que nos impide conocer al otro. Por esa razón, es fundamental desnudarnos mentalmente, liberándonos de todo tipo de ideas preconcebidas que terminan convirtiéndose en obstáculos para desnudar el alma.

Existen tres palabras que pueden guiarnos a través de esa experiencia para favorecer un vínculo más profundo con la persona que tenemos delante: respeto, compasión y sinceridad.

1.      Respeto. Esta palabra proviene del verbo latino “spectare”, que significa “mirar”, a la que se le añade el prefijo “re” que implica duplicar la acción. Por tanto, cuando nos comportamos con respeto lo que hacemos es mirar y volver a mirar al otro, para poder verlo como una persona distinta a nosotros mismos, una persona única a la que debemos tratar con consideración y tolerancia. El respeto es, por ende, la base de todas las relaciones desarrolladoras.

2.      Compasión. Este vocablo proviene viene del griego “pathos” que suele traducirse como “sufrir”, aunque también tiene un significado más amplio que indica “todo lo que se siente o experimenta” o “estado del alma”, y el prefijo “com” significa “junto a”. Por consiguiente, cuando nos relacionamos desde la compasión no sentimos lástima por la otra persona, sino que mostramos una actitud empática, compartimos sus sentimientos. Así logramos conectar a un nivel más profundo.

3.      Sinceridad. El origen de la palabra “sincero” es muy interesante porque proviene de una práctica relativamente habitual en la época romana en la que los escultores usaban una “cera” para disimular las imperfecciones y rajaduras en el mármol de las esculturas. En aquella época, algunas personas pedían una obra “sin-cerum”, en la cual se podía apreciar la obra en la piedra tal cual, sin ningún arreglo ni añadido que la hiciera parecer perfecta. Sin duda, la sinceridad es un ingrediente esencial para conectar con los demás pues es lo que permite que nuestra esencia fluya. No tenemos que hacer nada especial ni intentar ser alguien que no somos, tan solo debemos ser auténticos.

La puesta en práctica de esas tres actitudes contribuye a desarrollar la disposición interior necesaria para establecer una verdadera conexión con otras personas, un vínculo que no se base en las apariencias sino en un deseo auténtico de conectar y mostrarnos sin máscaras, tal cual somos.

Obviamente, para lograrlo es necesario que al menos dos personas estén dispuestas a abrirse y conectar. Entonces hay que mirar al otro y volver a mirarlo para tomar consciencia de su unicidad, pero también para poder compartir el estado de su alma. Todo desde la sinceridad, sin pretender ocultar nuestras fallas o vulnerabilidades porque es precisamente eso lo que nos humaniza y acerca.

Fuente:Flett, G. L. et. Al. (2022) The Anti-Mattering Scale: Development, psychometric properties and associations with well-being and distress measures in adolescents and emerging adults. Journal of Psychoeducational Assessment; 40(1): 37–59.

09 junio 2022

LO QUE LOS DEMÁS PIENSEN DE TI ES SU REALIDAD, NO LA TUYA

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LO QUE LOS DEMÁS PIENSEN DE TI ES SU REALIDAD, NO LA TUYA


No se puede tener ningún tipo de certeza de lo que otros sienten. De la misma forma, no podemos saber lo que han vivido y lo que han aprendido o no.

Lo que otras personas piensen de ti es su realidad, no la tuya. Ellos saben tu nombre, pero no tu historia, no han vivido en tu piel, ni han calzado tus zapatos. Lo único que los demás saben de ti es lo que tú les has contado o lo que han podido intuir, pero no conocen ni a tus ángeles ni a tus demonios.

Con frecuencia nos cuesta entendernos a nosotros mismos, pero nos aventuramos valientes a descifrar el código del sentir ajeno. No se puede tener ningún tipo de certeza de lo que otros sienten. De la misma forma, no podemos saber lo que han vivido y lo que han aprendido o no.

Por lo tanto, no deberíamos darle importancia a lo que los demás dicen de nosotros, pues sus palabras obedecen a una realidad ilusoria que su mente ha creado con el afán de saberlo todo sobre nuestra vida…

21 abril 2022

SILENCIO Y SUEÑO: DOS NECESIDADES DE LA MENTE QUE SE HAN VUELTO UN LUJO

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SILENCIO Y SUEÑO: LAS DOS NECESIDADES DE LA MENTE QUE SE HAN VUELTO UN LUJO



Si miramos al pasado, nos daremos cuenta de que vivimos en un mundo de lujos. Tenemos cosas que nos facilitan la vida que nuestros bisabuelos ni siquiera podían imaginar. Y la industria se las ingenia para producir cada vez más cosas, que prometen facilitarnos aún más la vida, hacernos más felices y exitosos. Bombardeados por ese frenesí de estímulos, es fácil olvidar y descuidar las cosas más esenciales y necesarias de la vida, como el silencio y el sueño, dos necesidades de la mente que se están convirtiendo en lujos.


La mercantilización del sueño

En el imaginario colectivo se ha asentado la idea de que dormir poco es digno de admiración y una señal de éxito puesto que significa que esa persona está muy ocupada, probablemente transformando su tiempo en dinero. Cuando nos encontramos con alguien y nos dice que no tiene ni un minuto libre, asumimos que se trata de una persona «exitosa». Este fenómeno ha alcanzado un nivel tal que en Tokio se practica lo que se conoce como inemuri, que significa literalmente “estar presente mientras dormimos”.

Esa práctica surgió a finales de los años ’80, en medio de la burbuja económica que estaba convirtiendo a Japón una gran potencia. Entonces los japoneses llevaban una vida laboral tan activa que no tenían tiempo para dormir. Las personas de negocios tenían jornadas de 24 horas, por lo que comenzaron a practicar el inemuri donde pudieran, en el transporte público o en el trabajo, solo para darle un pequeño descanso a su mente mientras aprovechaban al máximo su tiempo.

Sin embargo, a medida que los científicos comprenden mejor qué ocurre durante el sueño, alertan de que es imprescindible para nuestra salud física y emocional. Durante el sueño nuestro cerebro reprocesa las experiencias que hemos vivido durante el día, las reorganiza en la memoria y les resta parte de su impacto emocional, lo cual nos permite levantarnos al día siguiente con una perspectiva más objetiva y la mente más fresca.

También se ha apreciado que durante el sueño el cerebro se deshace de las sustancias de deshecho de su metabolismo, esas mismas sustancias que se han relacionado con la aparición de enfermedades neurodegenerativas como las demencias. Por eso, podemos afirmar que dormir poco y mal encoge y envenena nuestro cerebro, literalmente.

La industria lo sabe, por lo que ya estén apareciendo empresas que mercantilizan el sueño. Existen compañías que cuentan con salones de siesta para que sus empleados puedan descansar sin salir de la oficina. Y en las grandes urbes se abren centros conocidos como “retiros del sueño”, como Siesta&Go que ya se encuentra presente en más de cinco grandes capitales del mundo, donde los ocupados trabajadores pagan por horas para poder echar una siesta.

 

También están surgiendo nuevas aplicaciones que nos prometen ayudarnos a dormir, hay colchones inteligentes que nos “aseguran” un sueño reparador y hasta se han creado máscaras para dormir que monitorizan las ondas cerebrales y estados REM.

El problema es que todos estos inventos se venden como una ventaja para mejorar nuestro desempeño y ser más eficaces en el trabajo. Así se cierra un círculo vicioso: la tecnología y el estilo de vida que nos han arrebatado el sueño nos venden tecnología para que consigamos dormir en aras de seguir manteniendo el mismo estilo de vida. ¡Es insensato! Sobre todo porque para dormir mejor solo sería necesario aprender a desconectar.

Debemos recordar que dormir mal, que no significa solo dormir poco sino en un entorno ruidoso que provoca despertares continuos, equivale a apilar un fardo de enfermedades, estrés y mal humor. Algunas personas serán más resistentes que otras, pero si no le das a tu sueño la importancia que merece, acabará costándote muy caro en términos de salud.

La tendencia a priorizar el dinero sobre la salud, pensando que este puede resolverlo todo es uno de los peores errores que podemos cometer en la vida. Nos hemos desecho del sueño a favor de otros sueños: el sueño del éxito, el sueño de tener más cosas, el sueño de ser mejores… Y no estoy segura de que salgamos ganando en ese cambio.

¿Cómo nos robaron el silencio?

Nuestro mundo se rige por la economía, nos guste o no. Por eso se piensa que lo fundamental es generar más ingresos, aunque eso no significa necesariamente generar más prosperidad. Sin embargo, en el afán de producir más ganancias, hemos atiborrado nuestros espacios de objetos ruidosos y de tecnología que perturba los ciclos naturales de sueño y vigilia. Así el silencio también se ha convertido en un producto de lujo.

Desde siempre, el silencio ha sido valuado y el ruido aborrecido. Hace mucho tiempo, en Síbari, se obligaba a los artesanos cuya profesión era ruidosa a vivir fuera de los muros de la ciudad. Sin embargo, hoy vivimos y trabajamos en ciudades ruidosas llenas de objetos que, obviamente, dejan una huella sonora.

Mientras tanto, la industria se encarga de hacer del silencio su mayor reclamo vendiéndonos electrodomésticos silenciosos a precios casi prohibitivos que solo puedes pagar a costa de dormir menos para trabajar más. American Airlines, por ejemplo, comercializa su «Admirals Club» realizando una asociación entre el lujo, el éxito y el silencio: «Acceda a nuestros salones Admirals Club, un oasis de paz lejos del ajetreo del aeropuerto. Relájese en un ambiente tranquilo y sofisticado «. Y no son los únicos, Finlandia, por ejemplo, se publicita como un destino de turismo silencioso.