En la película Tierras de penumbra, un alumno le dice a C.S.Lewis que "leemos para saber que no estamos solos",
desde entonces, voy dándole vueltas en mi cabeza para asimilarla e incluso para escribir algo sobre el tema.
Es verdad que cuando leemos una novela o cualquier otro tipo de libro literario, nos adentramos en mundos distintos al nuestro y compartimos vidas con personajes que ni siquiera conoceríamos en la realidad de la propia vida. Con la lectura nos evadimos de la rutina diaria y nos adentramos en mundos espectaculares o maravillosos, a veces dramáticos o turbulentos, otras ocasiones apasionadamente atrayentes o aventureros, donde podemos vivir experiencias diferentes a las de nuestra existencia ordinaria y experimentar sensaciones de lugares reales o imaginarios donde nunca seguramente iremos. Esto nos hace olvidar los problemas cotidianos para, desde el sillón de nuestra casa, andar por calles nocturnas y lluviosas de un Londres repleto de peligros y asesinatos o bien correr libres por un hermoso prado lleno de flores a las afueras de una singular villa tranquila. Tenemos escenarios para todos los gustos y momentos de nuestra vida, en los que correremos mil aventuras de distinta índole de la mano de los personajes y del autor.
También solemos, con la lectura, identificarnos con algún personaje determinado al que nos gustaría parecernos pero que no tenemos el valor o la oportunidad de imitar. Así, a través de sus aventuras, vivimos una vida espectacular o tranquila, llena de romances o de dramas, con peligros acechando o plena de paz y seguridad. La lista de las oportunidades puede ser inmensa también y cada persona o en cada momento de nuestra existencia nos identificaremos o bien necesitaremos un tipo de personaje u otro con el que, de su mano, compartir vivencias que no tenemos o que hemos perdido u olvidado.
Pero, sobre todo, siempre que leemos elegimos muy bien al autor de la obra que está en nuestras manos. Porque realmente es el escritor el que ha creado esos mundos y paisajes, esos personajes, esas existencias y sentimientos que nos hacen sentir experiencias diferentes en cada libro que abrimos. Por eso cada vez necesitamos un autor u otro o bien una obra distinta aunque sea del mismo escritor. Porque no es lo mismo leer poesía romántica que novela dramática o teatro cómico que ensayo. En cada obra, sea del género que sea, el artista no sólo narra una aventura determinada con unos protagonistas y un escenario especiales a través de los cuales nos puede llegar a transmitir unos determinados sentimientos; sino que, además, el escritor también nos trae a través de sus creaciones parte de su propio pensamiento, algo de su misma vida y sentir, un poco de su personalidad e imaginación.
Todo esto es lo que nos atrae realmente de un libro y nos “engancha” en su lectura.
Porque leyendo nos sentimos realmente acompañados por los protagonistas de la aventura que hemos seleccionado y, en el fondo, por el escritor que nos ha hecho llegar esa maravilla de mundo donde buceamos sin tener que abandonar la comodidad de nuestra casa.
Pero, a veces, estas vidas y aventuras nos llenan tanto que olvidamos vivir nuestra propia cotidianeidad o incluso rechazarla por parecernos insulsa o irrelevante al lado de tan magníficos personajes y autores.
Personalmente me encanta la lectura y es verdad que cuando leo no me encuentro sola, incluso me ha ocurrido el hecho de identificarme demasiado con los protagonistas de novelas o los escritores de poesía hasta el punto de querer llegar a ser como ellos o envidiar el hecho de que nunca podré alcanzarlos. Pero hay que tocar suelo y darnos cuenta hasta dónde llega la realidad y dónde acaba la ficción para disfrutar de una buena lectura pero continuando con la propia vida, incluso aprendiendo valores reflejados en los libros que nos pueden servir para nuestra existencia y problemas.
De esta manera, y con un libro siempre entre las manos, no estaremos solos y aprenderemos a seguir viviendo aprovechando todo lo positivo que podamos aprender de tan estupendos autores literarios.
Porque en el fondo se trata precisamente de eso, de no sentirse solo.
El escritor realiza una obra no sólo para transmitir sus conocimientos, imaginación y pensamientos; sino para llegar hasta nosotros como un emisor lejano en el tiempo pero que puede comunicarse con el lector como receptor de su obra y sentimientos cada vez que éste abre sus libros. Así mismo el lector se pone en contacto con el autor a través de su obra y puede establecer una comunicación en un espacio y un tiempo en el que sólo se sitúan en el momento de la lectura lector y escritor. Esta es parte de la magia que tiene la literatura , pues nos podemos comunicar tanto con autores lejanos en el tiempo como Cervantes o Quevedo, como con otros todavía noveles y muy cercanos a nosotros. En el fondo ya sabemos que hay escritores que realmente han buscado a través de su obra la inmortalidad en esta vida al no creer en la existencia de otra vida más allá de la muerte; como fue el caso de Unamuno y muchos otros. Sin embargo, siempre hay buenos autores que legan sus creaciones artísticas sin intereses y tan sólo con el afán de transmitirnos su sabiduría y experiencias, de lo que podemos aprender mucho para nuestras vidas.
01 octubre 2009
En Tierras de penumbra,
En la película Tierras de penumbra, un alumno le dice a C.S.Lewis que "leemos para saber que no estamos solos",
desde entonces, voy dándole vueltas en mi cabeza para asimilarla e incluso para escribir algo sobre el tema.
Es verdad que cuando leemos una novela o cualquier otro tipo de libro literario, nos adentramos en mundos distintos al nuestro y compartimos vidas con personajes que ni siquiera conoceríamos en la realidad de la propia vida. Con la lectura nos evadimos de la rutina diaria y nos adentramos en mundos espectaculares o maravillosos, a veces dramáticos o turbulentos, otras ocasiones apasionadamente atrayentes o aventureros, donde podemos vivir experiencias diferentes a las de nuestra existencia ordinaria y experimentar sensaciones de lugares reales o imaginarios donde nunca seguramente iremos. Esto nos hace olvidar los problemas cotidianos para, desde el sillón de nuestra casa, andar por calles nocturnas y lluviosas de un Londres repleto de peligros y asesinatos o bien correr libres por un hermoso prado lleno de flores a las afueras de una singular villa tranquila. Tenemos escenarios para todos los gustos y momentos de nuestra vida, en los que correremos mil aventuras de distinta índole de la mano de los personajes y del autor.
También solemos, con la lectura, identificarnos con algún personaje determinado al que nos gustaría parecernos pero que no tenemos el valor o la oportunidad de imitar. Así, a través de sus aventuras, vivimos una vida espectacular o tranquila, llena de romances o de dramas, con peligros acechando o plena de paz y seguridad. La lista de las oportunidades puede ser inmensa también y cada persona o en cada momento de nuestra existencia nos identificaremos o bien necesitaremos un tipo de personaje u otro con el que, de su mano, compartir vivencias que no tenemos o que hemos perdido u olvidado.
Pero, sobre todo, siempre que leemos elegimos muy bien al autor de la obra que está en nuestras manos. Porque realmente es el escritor el que ha creado esos mundos y paisajes, esos personajes, esas existencias y sentimientos que nos hacen sentir experiencias diferentes en cada libro que abrimos. Por eso cada vez necesitamos un autor u otro o bien una obra distinta aunque sea del mismo escritor. Porque no es lo mismo leer poesía romántica que novela dramática o teatro cómico que ensayo. En cada obra, sea del género que sea, el artista no sólo narra una aventura determinada con unos protagonistas y un escenario especiales a través de los cuales nos puede llegar a transmitir unos determinados sentimientos; sino que, además, el escritor también nos trae a través de sus creaciones parte de su propio pensamiento, algo de su misma vida y sentir, un poco de su personalidad e imaginación.
Todo esto es lo que nos atrae realmente de un libro y nos “engancha” en su lectura.
Porque leyendo nos sentimos realmente acompañados por los protagonistas de la aventura que hemos seleccionado y, en el fondo, por el escritor que nos ha hecho llegar esa maravilla de mundo donde buceamos sin tener que abandonar la comodidad de nuestra casa.
Pero, a veces, estas vidas y aventuras nos llenan tanto que olvidamos vivir nuestra propia cotidianeidad o incluso rechazarla por parecernos insulsa o irrelevante al lado de tan magníficos personajes y autores.
Personalmente me encanta la lectura y es verdad que cuando leo no me encuentro sola, incluso me ha ocurrido el hecho de identificarme demasiado con los protagonistas de novelas o los escritores de poesía hasta el punto de querer llegar a ser como ellos o envidiar el hecho de que nunca podré alcanzarlos. Pero hay que tocar suelo y darnos cuenta hasta dónde llega la realidad y dónde acaba la ficción para disfrutar de una buena lectura pero continuando con la propia vida, incluso aprendiendo valores reflejados en los libros que nos pueden servir para nuestra existencia y problemas.
De esta manera, y con un libro siempre entre las manos, no estaremos solos y aprenderemos a seguir viviendo aprovechando todo lo positivo que podamos aprender de tan estupendos autores literarios.
Porque en el fondo se trata precisamente de eso, de no sentirse solo.
El escritor realiza una obra no sólo para transmitir sus conocimientos, imaginación y pensamientos; sino para llegar hasta nosotros como un emisor lejano en el tiempo pero que puede comunicarse con el lector como receptor de su obra y sentimientos cada vez que éste abre sus libros. Así mismo el lector se pone en contacto con el autor a través de su obra y puede establecer una comunicación en un espacio y un tiempo en el que sólo se sitúan en el momento de la lectura lector y escritor. Esta es parte de la magia que tiene la literatura , pues nos podemos comunicar tanto con autores lejanos en el tiempo como Cervantes o Quevedo, como con otros todavía noveles y muy cercanos a nosotros. En el fondo ya sabemos que hay escritores que realmente han buscado a través de su obra la inmortalidad en esta vida al no creer en la existencia de otra vida más allá de la muerte; como fue el caso de Unamuno y muchos otros. Sin embargo, siempre hay buenos autores que legan sus creaciones artísticas sin intereses y tan sólo con el afán de transmitirnos su sabiduría y experiencias, de lo que podemos aprender mucho para nuestras vidas.
17 septiembre 2009
Un día sin una sonrisa es un día perdido
Un día sin una sonrisa es un día perdidoMis sentimientos no tienen una cueva oscura donde esconderse, ni caracolas de palabras para ocultarse debajo de las olas., ni miedos inconfesables que no conozca tu alma. De acuerdo al calendario maya, entre 1999 y el 2012 estamos atravesando por: "El Gran Salón de los Espejos", O sea, la tormenta que precede a la gran transformación. Lo fundamental para crear nuestro cambio adecuadamente es el acceso a una realidad alternativa, distinta a la realidad cotidiana en la que funciona la mayoría, donde la persona es capaz de penetrar a voluntad y realizar cosas que afecten directamente a la realidad ordinaria, con ayuda de: Visualización creativa, meditación, o, estados alterados de conciencia. Cuando una persona busca el bien sin necesidad de dañar a nadie, está potenciando las posibilidades de éxito. No necesita quitar nada a otros para mejorar su vida y su existencia. Hay suficiente bueno para cualquiera que conozca los secretos de cómo atraer esos cambios a su vida. Lo primero que tenemos que aprender a trabajar es la medicina del desapego. Observamos en qué tipo de mundo estamos viviendo. Un mundo en el que los valores de la antigua tradición se olvidaron, una Era de confusión y crisis en la que no sabemos encontrar el camino de regreso a casa. Si negamos el cambio y nos quedamos bloqueados en un solo estado, caemos en la tristeza la depresión, y la enfermedad. Este escrito es un llamado a ponerse en contacto con la intuición profunda y para desarrollarla, una invitación permanente para activar la creatividad a través de la escritura, la danza, la pintura, y todas las artes que nos ayuden a sacar nuestro yo profundo de su escondite. Sólo así viviremos en equilibrio con nuestra materia y nuestro espíritu. FELIZ FIN DE SEMANA..!! sep-09Dts.
07 julio 2009
La Tristeza
La tristeza.
Hoy he notado otra vez sus pisadas a mi espalda,he notado su aliento al abrir la puerta,sus huellas están en mis pasados recuerdos.Aunque no puedo verla,hace tiempo que siento su presencia inquietantecuando me quedo solo, cuando paso las horasencerrado entre pensamientos y palabras.Su presencia me llega y confundecomo el viento que pasa y mueve los árboles.
Mientras sigo escribiendo escucho un llanto.Y no puedo pararlo.
Mientras sigo escribiendo el día muere lentamentecomo una advertencia.que el plazo ha vencido.La tristeza es un silencio que perturba mi vida,sus reproches se adaptan al sonido de los árboles que mece el viento, en esta mañana soleada,y al movimiento de mis manos sobre el teclado y el lápiz en el papeldonde ensayo razones y disculpas.Se que tengo una deuda.No se, si el alma de un muerto pena por mi culpa.
Lega media día y llegará la noche, y a través de la oscuridaden que se convierte mi pensamiento,unos pensamientos sin vida que me atrapan,pero alguien me dice:Te voy a escribir un comentario de Paúl Wilson, el gurú de la calma :
"OLVÍDATE DE LOS VIEJOS TIEMPOS"
Los nostálgicos evocan siempre "los viejos tiempos".
Si este tipo de recuerdos te hace feliz, bienvenidos sean. Pero si, como a menudo sucede, que ensombrecen el presente, recuerda que la nostalgia distorsiona el pasado. Todas las oportunidades, todas las posibilidades positivas se encuentran en el futuro. Dts.
Mientras sigo escribiendo escucho un llanto.Y no puedo pararlo.
Mientras sigo escribiendo el día muere lentamentecomo una advertencia.que el plazo ha vencido.La tristeza es un silencio que perturba mi vida,sus reproches se adaptan al sonido de los árboles que mece el viento, en esta mañana soleada,y al movimiento de mis manos sobre el teclado y el lápiz en el papeldonde ensayo razones y disculpas.Se que tengo una deuda.No se, si el alma de un muerto pena por mi culpa.
Lega media día y llegará la noche, y a través de la oscuridaden que se convierte mi pensamiento,unos pensamientos sin vida que me atrapan,pero alguien me dice:Te voy a escribir un comentario de Paúl Wilson, el gurú de la calma :
"OLVÍDATE DE LOS VIEJOS TIEMPOS"
Los nostálgicos evocan siempre "los viejos tiempos".
Si este tipo de recuerdos te hace feliz, bienvenidos sean. Pero si, como a menudo sucede, que ensombrecen el presente, recuerda que la nostalgia distorsiona el pasado. Todas las oportunidades, todas las posibilidades positivas se encuentran en el futuro. Dts.
23 mayo 2009
Oda a los días
Oda a los días
Reflexión, Hay días de días. Días soleados, días lluviosos, días nublados, días tornasolados y para los más románticos hay días enamorados.
Hay días fugaces, días eternos, días aburridos, días hiperactivos, días dormidos, días hambrientos, días flacos, días gordos, días muy flacos y días muy gordos.
También hay días para dormir, días para trabajar, días para arreglar la casa, días para estudiar Inglés, días para soñar, días para matar, días para ti, días para los demás, días para odiar y días para amar.
Y están los días de carne, días de pollo, días vegetarianos, días de café o para los más raros días de vino tinto, días agua, de días de Coca-Cola, días de ayuno y días de festín.
Hay días de negro, días de blanco, días de beige, días de azul, días de camisa, días de saco, días de capota, días arropados y los más divertidos, los días desnudos.
Y aunque los días tristes son siempre menos, acaban por hacer opacos a los más felices. ¿Por qué? Esos días felices, donde casi todo llega a la perfección, donde todas las personas son una sonrisa que se extiende más allá de los límites de las mejillas, donde todo lo que puede salir mal sale bien, y donde todo lo que puede salir bien sale mejor;
Por unas historias más felices, por unos días más bonitos, por una vida más sonriente, por una sociedad más alegre, DESAHOGA TUS DÍAS FELICES, oscurezcamos esa tristeza, llenemos nuestra memoria de recuerdos agradables, compartamos nuestra felicidad.
Y para terminar he elegido un poema, de los que guardo en mi almacén plagado de significativos pensamientos, con los que comparto el día a día, No es para leerlo de corrido, sino para pensarlo y comprenderlo.
Oda a la reflexión
Si por recuperar lo recuperado. Tuve que perder primero lo perdido
Si por conseguir lo conseguido. Tuve que soportar lo soportado
Si por estar ahora consolado. Fue menester haber estado herido
Tengo por bien sufrido lo sufrido. Tengo por bien llorado lo llorado
Porque después de todo he comprobado. Que no se goza bien de lo gozado
Sino después de haberlo padecido. Porque después de todo he comprendido
Que lo que el árbol tiene de florido. Vive de lo que tiene enterrado.
No es más feliz quien más tiene sino quien menos necesita…!!!!.
Muchas gracias por haber leído este sencillo poema, un fuerte abrazo !!!!.Dts.
01 mayo 2009
Dios creo las etapas de la vida
Las etapas de la vida .
Dios creó al asno y le dijo: "Serás asno, trabajarás incansablemente de sol a sol, cargarás bultos, comerás hierbas, no tendrás inteligencia. Vivirás 30 años y serás asno toda tu vida". Y éste le respondió: "Seré asno, trabajaré sin descanso de sol a sol, cargaré bultos y comeré hierbas. Pero vivir 30 años, Señor, es demasiado. Dame 10 años". Y Dios le dio 10 años.
Dios creó al perro y le dijo: "Serás perro. Cuidarás la casa de tus amos, los hombres. Serás su mejor amigo, comerás lo que te den. Vivirás 20 años y serás perro toda tu vida". Y éste le respondió: "Seré perro, cuidaré la casa de mis amos. Seré su mejor amigo y comeré lo que me den. Pero vivir 20 años, Señor, es demasiado. Dame solamente 10 años". Y Dios le dio 10 años.
Dios creó al mono y le dijo: "Serás mono, saltarás de rama en rama, serás divertido y algo payaso. Vivirás 20 años". Y éste le respondió: "Seré mono, pero vivir 20 años es demasiado. Dame apenas 10 años". Y Dios le dio 10 años.
Y Dios creó al hombre, único ser racional sobre la tierra. "Vivirás 30 años", le dijo. Y éste le respondió: "Es muy poco. Dame los 20 rechazados por el asno, los 10 que el perro no aceptó y los 10 que el mono no quiso".
El hombre vive 30 años como hombre; 20 como burro trabajando y cargando bultos en su espalda; se jubila y vive 10 años de perro, cuidando la casa y comiendo lo que le dan; y cuando llega a viejo, vive 10 años de mono, saltando de casa de un hijo a otro y haciendo payasadas para divertir a sus nietos..
d.torrente
Dios creó al asno y le dijo: "Serás asno, trabajarás incansablemente de sol a sol, cargarás bultos, comerás hierbas, no tendrás inteligencia. Vivirás 30 años y serás asno toda tu vida". Y éste le respondió: "Seré asno, trabajaré sin descanso de sol a sol, cargaré bultos y comeré hierbas. Pero vivir 30 años, Señor, es demasiado. Dame 10 años". Y Dios le dio 10 años.
Dios creó al perro y le dijo: "Serás perro. Cuidarás la casa de tus amos, los hombres. Serás su mejor amigo, comerás lo que te den. Vivirás 20 años y serás perro toda tu vida". Y éste le respondió: "Seré perro, cuidaré la casa de mis amos. Seré su mejor amigo y comeré lo que me den. Pero vivir 20 años, Señor, es demasiado. Dame solamente 10 años". Y Dios le dio 10 años.
Dios creó al mono y le dijo: "Serás mono, saltarás de rama en rama, serás divertido y algo payaso. Vivirás 20 años". Y éste le respondió: "Seré mono, pero vivir 20 años es demasiado. Dame apenas 10 años". Y Dios le dio 10 años.
Y Dios creó al hombre, único ser racional sobre la tierra. "Vivirás 30 años", le dijo. Y éste le respondió: "Es muy poco. Dame los 20 rechazados por el asno, los 10 que el perro no aceptó y los 10 que el mono no quiso".
El hombre vive 30 años como hombre; 20 como burro trabajando y cargando bultos en su espalda; se jubila y vive 10 años de perro, cuidando la casa y comiendo lo que le dan; y cuando llega a viejo, vive 10 años de mono, saltando de casa de un hijo a otro y haciendo payasadas para divertir a sus nietos..
d.torrente
05 enero 2009
30 diciembre 2008
Año nuevo, vida nueva
Año nuevo, vida nueva
Empezar como si fuera cualquier cosa, es una enorme torpeza. Un año de vida, es un regalo demasiado grande para echarlo a perder.
Estrenamos un nuevo año y con el un mundo de oportunidades se abre ante nosotros. El momento es propicio para reflexionar internamente sobre experiencias vividas, situaciones presentes y porvenir. Para aprender del pasado, disfrutar el presente y construir un futuro mejor.
Si nos detenemos por un momento y hacemos una pausa para mirar hacia atrás, podremos darnos cuenta que nos encontramos exactamente donde nos han traído nuestras acciones pasadas.
Las personas construimos nuestro futuro día a día mediante nuestros pensamientos, palabras y acciones, y estas a su vez van moldeando el presente.
Algunas personas han tomado consciencia de la importancia de los actos de cada uno de sus momentos para la consecución de un fin, han incorporado a sus cultura la tradición de los propósitos para en el año nuevo.
Esta tradición es muy sencilla, todas las personas nos proponemos nuevos retos, objetivos, metas, que hasta ahora no hemos podido alcanzar, o no se había planteado y se hace propósito de buenas intenciones para conseguir durante el año que da comienza. Esta tradición no esta limitada exclusivamente a propósitos individuales, pueden plantearse también propósitos familiares, de generosidad social y de esta manera poner un granito de arena para construir un mundo mejor, el mundo utópico que todos en el fondo deseamos.
Con el pasar del tiempo nuestra voluntad se debilita y nos sentimos cada vez menos capaces de lograr lo que nos propusimos; y no solo eso sino que también sentimos la peso de la debilidad que nos hace aquello que hasta ahora no se han propuesto lograrlo pos si mismos, y comienza entonces un proceso de crecimiento en el cual nos volvemos conscientes de que no somos dueños de nuestros destinos y capaces de utilizar nuestra voluntad en formas cada vez más creativas y constructivas.
A partir de ese momento vemos los obstáculos solo como situaciones difíciles de superar y de las cuales no aprendemos, el contento se abre paso entre las justificaciones, la tristeza alegría vence a la alegría y el temor reina donde antes se encontraba la esperanza, la seguridad y la confianza.
Siempre podemos escoger entre vivir el mundo cual lo conocemos o cambiarlo en el que deseamos, la decisión al final es de cada uno según decida ejercitar su libre albedrío. Que este nuevo año nos llene Salud, paz, armonía, unión, felicidad y prosperidad. Dts.
Empezar como si fuera cualquier cosa, es una enorme torpeza. Un año de vida, es un regalo demasiado grande para echarlo a perder.
Estrenamos un nuevo año y con el un mundo de oportunidades se abre ante nosotros. El momento es propicio para reflexionar internamente sobre experiencias vividas, situaciones presentes y porvenir. Para aprender del pasado, disfrutar el presente y construir un futuro mejor.
Si nos detenemos por un momento y hacemos una pausa para mirar hacia atrás, podremos darnos cuenta que nos encontramos exactamente donde nos han traído nuestras acciones pasadas.
Las personas construimos nuestro futuro día a día mediante nuestros pensamientos, palabras y acciones, y estas a su vez van moldeando el presente.
Algunas personas han tomado consciencia de la importancia de los actos de cada uno de sus momentos para la consecución de un fin, han incorporado a sus cultura la tradición de los propósitos para en el año nuevo.
Esta tradición es muy sencilla, todas las personas nos proponemos nuevos retos, objetivos, metas, que hasta ahora no hemos podido alcanzar, o no se había planteado y se hace propósito de buenas intenciones para conseguir durante el año que da comienza. Esta tradición no esta limitada exclusivamente a propósitos individuales, pueden plantearse también propósitos familiares, de generosidad social y de esta manera poner un granito de arena para construir un mundo mejor, el mundo utópico que todos en el fondo deseamos.
Con el pasar del tiempo nuestra voluntad se debilita y nos sentimos cada vez menos capaces de lograr lo que nos propusimos; y no solo eso sino que también sentimos la peso de la debilidad que nos hace aquello que hasta ahora no se han propuesto lograrlo pos si mismos, y comienza entonces un proceso de crecimiento en el cual nos volvemos conscientes de que no somos dueños de nuestros destinos y capaces de utilizar nuestra voluntad en formas cada vez más creativas y constructivas.
A partir de ese momento vemos los obstáculos solo como situaciones difíciles de superar y de las cuales no aprendemos, el contento se abre paso entre las justificaciones, la tristeza alegría vence a la alegría y el temor reina donde antes se encontraba la esperanza, la seguridad y la confianza.
Siempre podemos escoger entre vivir el mundo cual lo conocemos o cambiarlo en el que deseamos, la decisión al final es de cada uno según decida ejercitar su libre albedrío. Que este nuevo año nos llene Salud, paz, armonía, unión, felicidad y prosperidad. Dts.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

